La laguna Melincué, es una gran cuenca cerrada de 687 km2 de aguas salobres, siendo el mayor humedal del sur de Santa Fe. La profundidad media es de dos metros,
con un máximo de hasta seis metros en creciente. Constituye un gran receptorio del escurrimiento de las aguas superficiales de la región a través de numerosas cañadas
y bañados y no presenta cursos naturales efluentes.
La vegetación es una comunidad herbácea (pradera salada) con predominio de pelo de chancho (Distichlis
spicata) y gramilla blanca (Paspalum vaginatum) y en los sitios más bajos o con acumulación de agua aparecen Características generales espartillares (Spartina sp.) y junquillos (Scyrpus sp.). En las proximidades se encuentran pequeñas agrupaciones
aisladas de talas (Celtis tala), espinillos (Acacia caven), cina-cinas (Parkinsonia aculeata) y chañares (Geoffroea decorticans).
En los últimos años el aumento de las lluvias y la construcción de canales que desagüan en la laguna incrementaron notablemente el espejo de agua. Esto produjo una disminución de las playas y juncales y la superficie expuesta de los pequeños islotes, donde se asientan las colonias de nidificación de flamencos y gaviotas. En la periferia del área la actividad principal es la ganadería. Existen proyectos de construcción de canales efluentes.

Importancia ornitológica
Es un sitio importante de residencia y nidificación del flamenco austral (Phoenicopterus chilensis). En los
últimos años, desde 1992 se ha registrado la presencia regular de la parina grande (Phoenicopterus andinus), en número de hasta más de 1.600 individuos. Es sitio de concentración de otras aves acuáticas
como patos, gallaretas, gaviotas, gaviotines, y migradores neárticos como chorlos y playeros. Hasta
mediados de la década de 1970 era un sitio importante para la reproducción de la gaviota capucho gris
(Chroicocephalus cirrocephalus), con colonias que superaban el millar de nidos. |